En realidad no hay manera. Así, en crudo, es horror.
Cómo lo hacemos. De dónde sacamos palabras para cambiar lo que no nos atrevemos a contar del mundo por cosas que no existen. Por frases e ideas que nos hagan verlo todo como Historia.
Buenos o malos que luchan por el poder de la tierra, simplemente. Porque el caso es que contemplamos, contemplamos los acontecimientos impasibles cambiando de canal cada nuevo día. Para que nunca lleguemos a darnos cuenta de que esto no es una película. Vivimos entre asesinos, ladrones, cobardes sobre alfombras, cobardes entre cuatro paredes. Imbéciles y sabios. Niños, artistas, insomnes, angustiados, inocentes. Rodeados de médicos que no saben que no es posible curar. Rodeados de delirantes, despiadados, desconfiados. Rodeados de drogadictos que intuyen una inquietud. Rodeados de personas nerviosas, personas inseguras, personas tristes y alegres.
Persona: (Del lat. persona, márcara del actor, personaje teatral, este del etrusco phersu, y este del gr. πρόσωπον).
A ratos pienso que no sabemos dónde nos hemos metido. A ratos parece que la tierra entera es ese trozo de paraíso que vemos en nuestras ilusiones. A ratos pasa, y a ratos sonrío y no sé si es siniestro o sublime.

No hay comentarios:
Publicar un comentario