Me compré unos chestefield para volver a fumar
y que fuera algo diferente.
Me senté genuinamente
para sentir cómo estaba sentada desde hace rato.
Me eché agua fría en la cara
para comprobar que me cubre un rostro.
Y lo hice todo lentamente para observar, además, que vivía.
Lo miro todo sin nombre
y ahora que cambiamos de estación
no quiero datos
sólo quiero perderme
en las sensaciones que vayan pasando.
Déjalo estar.
A ratos veo partes del otoño por ahí,
a ratos rayos duros de sol.
Y sólo a veces conviene hacer una fiesta,
sólo a veces llorar.
Las venas se mueven como relojes de arena
y todo este tiempo
viaja en nubes de humo sobre mí
en una espesura de alegría y languidez.
Y es ahora,
cuando dejo de ser consciente,
y sólo siento de lejos la respiración
que pesa,
sin embargo envuelta en un ambiente ligero y saltarín.
Entonces tengo que reconocer
que no sólo yo contribuí
a esa sensación de abandono y encuentro.
Ahí están las chispas intemporales,
el sonido centelleante de alguna música que descubrí.
El día es largo
y no vuelve más
no hay culpa ni condecoración.
Sólo hay que seguir
sin esperar nada a cambio
it's up to you
No hay comentarios:
Publicar un comentario